martes, 10 de septiembre de 2013

LAS FLORES DE LA AMISTAD

Plantaste flores de cariño y amistad en la maceta de mi soledad. Con el tiempo fueron creciendo y las transplantaste al jardín de mi ilusión, cuya tierra abonaste con nuestros deseos más secretos.

Cultivaste aquellas flores con esmero y atención... su fragancia y color nos inspiró cariño sincero, confianza, ternura, comprensión...

Nuestros sueños las mantenían siempre vivas, siempre llenas de color y rebosantes de un fresco olor. 
Cada mañana con tu mirada les dabas luz... una luz que agradecían y bajo ella crecían.
En ocasiones, con mis lágrimas sus frágiles pétalos yo mojaba, pero tú con tus sonrisas suavemente los secabas.

Esas flores que tú plantaste y que juntos cuidamos, se mantuvieron hermosas durante un largo tiempo... pero un día su aroma siempre fresco desapareció, comenzaron a perder sus pétalos y el jardín de mi ilusión perdió todo su color.

La falta de tiempo... el ajetreo diario... quizás la desgana... el paso de los días... la fría rutina... hizo que el bello jardín que regábamos con sueños, se agostase en medio de mi desconsuelo.

Por tiempo luchamos por regar su tierra con gotas de esperanza, pero las flores que un día lucieran altivas y llenas de vida, languidecían con el paso de los días.

Cuando creímos que ya el jardín se moría, cayó una lluvia de sueños que regó la todavía fértil tierra del jardín de mi ilusión.
Esperando estoy a que esas flores de cariño y amistad, puedan volver a crecer y que juntos otra vez las volvamos a cuidar y no se mueran jamás.

Por María Celeste Orjales Prado. (10/Septiembre/2013)






MOMENTOS DE VIDA

Atesora cada momento de la vida y recuerda que el tiempo no espera por nadie.
 

 

 
La vida se compone de momentos y de momento en momento se nos va la vida.