domingo, 25 de agosto de 2013

NUNCA ESTAMOS SOLOS


En ocasiones a Dios se le antoja que nos demos un remojón, pero nunca nos dejará solos bajo el agua.

Junto a EL nos sumergiremos bajo grandes olas, de las que parecerá que no podremos salir y sentiremos que estamos solos, pero saldremos, podremos salvarnos de cada una de ellas, una otra y otra más... y al salir a la superficie, sentiremos de nuevo su mano sosteniéndonos y veremos de nuevo su amor, el verdadero amor.
      (Dedicado a alguien que no pasa por el mejor momento)