viernes, 23 de agosto de 2013

BAJO UN MISMO CIELO

A la tierra donde nací y en donde mis primeros cuatro años viví, quisiera regresar un día y de nuevo ser feliz.
Recorrer aquellas calles, por las que correteaba cogida fuertemente de la mano de mi padre.

En la tierra de mi sangre... la de mis abuelos y padres, es la tierra donde vivo, la tierra que me vio crecer y en la que para siempre mis ojos cerraré.
La tierra donde me crié y la que con mis lágrimas mojé, es la tierra donde se quedaron las vidas de áquellos que tanto amé.

Es mi tierra catalana, la que me vio nacer, en la que viví momentos que ya nunca viviré...
Es esa tierra meiga... mi tierra gallega, la que me vio pasar de niña a mujer, en la que viví la adolescencia y parte de la niñez y la que un día dejé por el amor conocer...

Este y Oeste, bajo un mismo cielo, dos tierras diferentes... mis dos tierras, el pasado y el presente, pasado que nunca vuelve y que aún así, en ocasiones se hace presente.

Por María Celeste Orjales Prado. (23/Agosto/2013)